Estar lejos de mi cocina en México y de las
hierbas que normalmente uso es definitivamente un reto ahora que vivo en otro
país. Estos últimos días he estado muy enferma y aunque fui al doctor para
descubrir que tengo una infección por estreptococos y estoy tomando
antibióticos, hay muchas cosas que se pueden hacer desde el primer momento que
nos empezamos a sentir mal con cosas que (según yo) todos tenemos en nuestras
casas.
El té de la abuela. No sé ustedes, pero yo
crecí con mis abuelas y para cualquier mal tenían un té. Aquí las plantas más
fáciles de conseguir para una infusión que ayude con el principio de una gripa
o tos. Hierbas: tomillo, menta, canela; árbol: hojas de eucalipto; raíces:
jengibre, ajo, cebolla (no sabe horrible, no se espanten); flor: bugambilia. Lo
único que se hierve (5 min a fuego muy bajo) son las raíces, todo lo demás, se
agrega con el fuego apagado. Tapen la ollita y déjenlo reposar 10 mins antes de
colarlo y tomarlo.
La magia de la miel. ¡La miel es buena para
todo! Pero es importante que compremos miel local, cruda, que no haya sido
calentada y sin aditivos. Pueden tomar una cucharadita de miel 3 veces al día,
disuélvanla poco a poco en su boca y pásenla despacito o endulcen su té con
ella, ya que se haya enfriado un poquito.
Solución con sal de mesa. En una tasa de agua
tibia, disuelve una cucharadita de sal de mesa. Haz gárgaras con esta solución
con la cabeza hacia atrás y sin tragar. La sal ayuda a neutralizar los ácidos en la garganta y
restaurar el equilibrio natural del pH, elimina exceso de moco y provoca el
aumento de glóbulos blancos en la garganta.
No importa el tratamiento homeópata/alópata
que tomen, consulten siempre con un profesional sobre alternativas que quieran
probar. Recuperemos el conocimiento tradicional casero.
P.S.- Una página increíble para pasar un rato: