lunes, 24 de agosto de 2015

Antes de empezar tu huerto.

¿Ya decidiste tener tu huerto urbano? Lo primero es lo primero, y lo primero es planear antes de empezar.

Perfect spot. Puede ser un balcón, el jardín o la azotea. Para decidir, es importante pensar que tan fácil es llegar a él.  Idealmente debería de ser un lugar en el que ya pases suficiente tiempo y te gustaría enchular. Debes tener acceso fácil a una fuente de agua para regar: un lavabo, una manguera o tal vez ya eres súper pro y puedes instalar junto al tambo en el que recolectas agua de lluvia ;). Finalmente y quizá lo más importante es la cantidad de rayos de sol directo que va a tener tu huerto, por lo menos 5  horas.  Ya sé que muchos depas no tienen terrazas ni jaulas de tendido y tengo amigos que han producido un poquito dentro de la sala o el baño, pero la verdad es que sí se necesita luz directa y en muchos casos, polinizadores. Así que si quieren tratar de tener su huerto adentro porque no hay de otra, dejen la ventana abierta para que entren bichos y sol durante el día.

¿Dónde sembrar? Las opciones son casi infinitas (bueno, no tanto), aunque  las camas elevadas son hermosas la verdad son caras y todavía no sabes si te va a gustar ser un agricultor urbano. Te recomiendo que reutilices macetas viejas que no usan tus papás, cubetas, cajones, huacales recubiertos con plástico. La única condición es que no sean transparentes (puedes ponerte creativo y pintarlos).  Revisa que la maceta o contenedor tenga agujeros en la parte de abajo, puedes hacerlos con un taladro, un clavo, unas tijeras o hasta una pluma si el material es suave.  El drenaje es crucial para que no se pudran las raíces por exceso de agua. Otras consideraciones importantes son la profundidad, de al menos 30 cm para hortalizas y acuérdate siempre de elevar un poco tus contenedores para que la humedad del drenaje no esté en contacto constante con el piso.
¿Tierra negra o tierra de hoja? Se le llama sustrato a cualquier medio en el que van a vivir nuestras hortalizas y lo mejor es tener una mezcla que sea porosa, ligera y llena de nutrientes. A mí me gusta revolver 60% tierra de hoja, 30% de composta o humus de lombriz  y 10% de peat moss o fibra de coco. Todo es relativamente fácil de conseguir en un vivero o de plano en Home Depot.


¡Ya diste el primer paso para tener tu huertito en la ciudad!

jueves, 6 de agosto de 2015

Los remedios más fáciles para el dolor de garganta.

Estar lejos de mi cocina en México y de las hierbas que normalmente uso es definitivamente un reto ahora que vivo en otro país. Estos últimos días he estado muy enferma y aunque fui al doctor para descubrir que tengo una infección por estreptococos y estoy tomando antibióticos, hay muchas cosas que se pueden hacer desde el primer momento que nos empezamos a sentir mal con cosas que (según yo) todos tenemos en nuestras casas.

El té de la abuela. No sé ustedes, pero yo crecí con mis abuelas y para cualquier mal tenían un té. Aquí las plantas más fáciles de conseguir para una infusión que ayude con el principio de una gripa o tos. Hierbas: tomillo, menta, canela; árbol: hojas de eucalipto; raíces: jengibre, ajo, cebolla (no sabe horrible, no se espanten); flor: bugambilia. Lo único que se hierve (5 min a fuego muy bajo) son las raíces, todo lo demás, se agrega con el fuego apagado. Tapen la ollita y déjenlo reposar 10 mins antes de colarlo y tomarlo.

La magia de la miel. ¡La miel es buena para todo! Pero es importante que compremos miel local, cruda, que no haya sido calentada y sin aditivos. Pueden tomar una cucharadita de miel 3 veces al día, disuélvanla poco a poco en su boca y pásenla despacito o endulcen su té con ella, ya que se haya enfriado un poquito.

Solución con sal de mesa. En una tasa de agua tibia, disuelve una cucharadita de sal de mesa. Haz gárgaras con esta solución con la cabeza hacia atrás y sin tragar. La sal ayuda  a neutralizar los ácidos en la garganta y restaurar el equilibrio natural del pH, elimina exceso de moco y provoca el aumento de glóbulos blancos en la garganta. 

No importa el tratamiento homeópata/alópata que tomen, consulten siempre con un profesional sobre alternativas que quieran probar. Recuperemos el conocimiento tradicional casero.


P.S.- Una página increíble para pasar un rato:


domingo, 2 de agosto de 2015

Las semillas

¿Qué son las semillas?   


Las semillas son fuente de vida durmiente, mantienen nuestros ecosistemas y permiten que las plantas que florean perpetúen su ciclo. Además de ser alimento para humanos y otros animales. Las semillas son sagradas, la metáfora perfecta del potencial que tenemos todos para transformarnos constantemente, crecer, compartir, renovarnos y permanecer.

Las semillas contienen un embrión (del bebé que todavía no nace), una cubierta protectora y un itacate de comida y energía que con las condiciones apropiadas alimentará y ayudará a que ese bebé nazca, germine y pueda comenzar a tomar nutrientes del suelo, el aire y  crear su propia energía vital. No quiero ponerme muy técnica y para saber más sobre tipos y partes de la flor y la semilla, hay muchos diagramas e información para googlear.



¿Cómo cosechar  y conservar semillas?

Podemos dividir las semillas en dos grandes categorías: secas y húmedas. Las secas se encuentran normalmente cuando la flor muere, pierde los pétalos o cambia su color (a café o negro) se puede ver el centro o vainas llenas de semillas. Es importante dejar que se sequen en la planta y después para cosecharlas, en un día soleado cortas  la flor o vaina de manera diagonal con unos 15 o 20 cm de tallo y colocarla boca abajo dentro de una bolsa de papel, que puedes colgar en tu cocina o en tu cuarto, realmente en cualquier lugar que no le de sol directo y tenga buena ventilación. Después de un par de semanas ya puedes separar las semillas y guardarlas aisladas de la humedad, a mí me gusta conservarlas en frasquitos de vidrio o sobres con una etiqueta que diga fecha y variedad. Por ejemplo: lechugas, girasoles, caléndulas, cebollas.

Las semillas húmedas son las que encontramos dentro de un fruto, para cosecharlas debemos esperar a que madure en la planta. Es difícil explicar el momento en el que cosecho mis frutas para semillas, simplemente se sienten listas en el momento en el que van a pasar de muy maduras a empezar a echarse a perder. Se abre el fruto y hay que lavar las semillas, incluso a veces hay que dejarlas sumergidas en agua para que puedan separarse del mucílago que las cubre (esa gelatinita que rodea a las semillas de jitomate por ejemplo), y luego secarlas en un papel absorbente por una semana en un lugar con buena ventilación y sin sol directo, para después guardarlas de la misma manera que las semillas secas.  Algunos ejemplos: calabazas, pepinos, tomates, pimientos.


Pero si aún no están en el huerto, a empezar con frutas o verduras orgánicas de la tienda o el mercado y a la tierra.

<3

miércoles, 29 de julio de 2015

Intro

Cada vez que me encuentro a algún amigo o familiar que no he visto en años me pregunta si ya me convertí en hippie o a qué me dedico porque ven muchas fotos raras en "mi feis".  

En los últimos años, me llegan mensajitos a mi celular, emails y mensajitos directos de gente que ha tomado un taller conmigo, alguien que tiene mis datos porque me conoció su primo, algún contacto de Facebook ó un amigo o amiga (que me halagan secretamente con mil dudas sobre plantas). La mitad de los mensajes no los puedo responder porque son tan abiertos como: qué tipo de lavanda me recomiendas comprar, cómo se come esta flor, por qué está triste mi planta. Pero otras veces si puedo contestar y a veces, recibo otro mensaje diciendo que sí germinó su semilla o que les sirvió mucho le remedio casero que hicieron con sus hierbas.

Cotorreando de estas cosas con mis amigos, me han animado a empezar a escribir sobre algunas de las cosas que hago y estudio para todos los hippies de clóset que empiezan con su huerto, quieren fermentar y saber para qué pueden usar las hierbas de casa de sus papás. Primero me reí porque realmente no me había puesto a pensar en que realmente hay más gente que quiere recordar las formas de vivir más en armonía con la naturaleza (sí, aunque sea en medio del DF). 

Realmente no sé en qué momento fue que me empecé a sentir atraída a estas formas. Pero hace unos años renuncié a mi trabajo en el gobierno y empecé a dedicarme tiempo completo a aprender y después dar talleres y ser Miss de huerto en DF. Huerto Romita me enseñó muchísimo. Caro y Aida primero y después Fabi. Luego me mudé a California, hice mi certificación en diseño de Permacultura en OAEC y he tomado otros diplomados y cursos. Hoy en día, trabajo como docente en una granja de orgánicos en San Diego y estoy haciendo un programa de nutrición y herbolaria. Me encanta trabajar de cerca con nuestra Madre Tierra. 

Así que estaré escribiendo, tratando de acercar estos temas a quién le interese y no sepa absolutamente nada (o crea que no sepa absolutamente nada). 

<3